Gaza, cabeza de cartel de la gira de Ed Sheeran

¡Palestina libre!
Por ese grito de denuncia dieron la patada al rapero Macklemore de la gira estadounidense de Ed Sheeran.
El proceso llevó varios días, a Macklemore le dio tiempo a hacer dos actuaciones en total, pero parece ser que algunas personas, como la cantante P!nk o el magnate Robert Kraft, se sintieron atacadas cuando el rapero denunció el genocidio en Gaza.
Fue este último el que lanzó un ultimátum a Ed Sheeran. Si Macklemore continuaba, nadie actuaría.
Sin embargo, el cantante británico decidió no enfrentarse al intento de censura y dejó caer al rapero. Sheeran defendió su decisión diciendo que sus shows no eran políticos en un comunicado.
“No soy cómplice. […] Solo porque elija no hablar en público, no significa que no tenga [mi propia opinión], y tampoco significa que no me importe.”
Lo que parece no entender es que hay momentos y situaciones en las que no puedes no alzar la voz, en esos momentos no posicionarse te posiciona y no hablar te hace cómplice.
En un genocidio no hay parte neutral.
Como prueba de ello, sus artistas acompañantes, en cuestión de horas, todos abandonaron el barco (Finneas, Lukas Graham y Aaron Rowe) defendiendo a Macklemore y criticando a Ed Sheeran por no dar la cara. Hasta la propia banda que acompañaba al músico, Beoga, ha decidido retirarse.
Estamos ante lo que es un claro ejemplo del efecto Streisand. El querer censurar la guerra en Gaza ha conseguido que esté en boca de todos.
Pero, aunque parezca mentira, ese no ha sido el momento más bajo de Ed Sheeran, llegaría unos días después con este tuit:
Apoyo a Ed Sheeran, que se joda Palestina. Me avergüenza todo lo que estoy viendo en las redes de mocosos de clase media que viven en suburbios
Para el que no lo conozca, Tommy Robinson es el líder de un movimiento xenófobo y racista en el Reino Unido que, siempre que ocurre algún incidente en el que haya un inmigrante involucrado, organiza marchas y cacerías.
Macklemore ya dio voz a los gazatíes con la canción HIND'S HALL, y lo ha vuelto a hacer. Ha anunciado que va a donar todos sus ingresos conseguidos durante el tour de Ed Sheeran a varias ONGs en Gaza, un total de 1 millón de dólares. Y, esto es lo importante, nombra una a una a todas esas organizaciones: El Fondo de ayuda para los Niños Palestinos, HEAL Palestine, Gaza Soup Kitchen, Medical Aid for Palestinians, Anera y unrwa.org.
No solamente dona, también reta a Ed Sheeran y a Robert Kraft a igualar su donativo.
Ambos anunciaron rápidamente que donarían dos millones de dólares cada uno, un movimiento que más tarde se supo que ya se estaba planeando (¿control de daños?), lo que resta espontaneidad al gesto. Pero lo realmente preocupante es que no dan el nombre de ninguna ONG, solo dicen que lo destinarán para "ayudar a la región".
Copiando las palabras de Macklemore, "cuando el ciclo de noticias avance, que lo hará, no avances con él". Tiene razón, si algo caracteriza al ciclo de noticias es que es efímero. Dentro de unas semanas seguramente Ed Sheeran seguirá llenando estadios y Robert Kraft seguirá decidiendo que puedes decir y qué no en sus estadios. Esta polémica será tan solo una nota a pie de página, un altibajo en la carrera de un cantante.
Gaza, sin embargo, seguirá ahí. Cada vez con menos edificios en pie, cada vez con más muertos.
Por eso hablar importa, por eso señalar al que calla importa. Hay muchos artistas que cantan, pero no todos tienen voz. Si tienes una plataforma tienes el deber de usarla para denunciar atrocidades. El genocidio en Gaza es uno de esos momentos. Macklemore lo entendió y pagó el precio, con gusto. Ed decidió guardar silencio y mantenerse en una imaginaria zona neutral. Esa zona neutral, como las zonas seguras en Gaza, no existe.
Palestina libre.

